Señor/a Candidat@

Señor/a Candidat@

Usted no me conoce y probablemente nunca lo haga. En este blog están mis datos, que no son particularmente interesantes,

Soy un ciudadano mexicano, un votante. He votado desde que tenía 21 años en todas las elecciones federales y locales. No he fallado en ninguna y nunca he anulado mi voto ni votado en blanco. Intento votar este año, una vez más. Y, honestamente, no se por quién hacerlo.

Yo sé que Usted probablemente no leerá estas líneas y, si acaso lo hace, dudo mucho que me conteste. Escribo porque considero un deber cívico resolver mis dudas y votar conscientemente. Y estoy seguro que otros muchos mexicanos compartimos este desconcierto y queremos votar. Mis cartas a Usted van dirigidas a muchos ciudadanos como yo y en cierto modo, a mí mismo. Tal vez escribiendo se me hagan más claras mis dudas y pueda recibir retroalimentación de mis conciudadanos. Y, tal vez, podamos todos con ideas más claras, formar una corriente de opinión, modesta y pequeña pero muy auténtica y que sea para bien de nuestra Patria.


Antonio Maza Pereda

jueves, 8 de marzo de 2012

¿Cómo va a usar las reservas internacionales?



En el momento de escribir esta nota, México tiene unas reservas internacionales sin paralelo en la historia del país: algo más de 148,000 millones de dólares. O sea, un billón, 850,000 millones de pesos. ¿Qué uso va a hacer usted de esa cantidad tan importante?

A los ciudadanos nos preocupa pensar en todos los corruptos que ya están buscando desde este momento en cómo quedarse con una buena tajada de ese dinero. ¿Cómo piensa usted evitar la rapiña?

Tal vez algunos de ustedes piensen en dejar las reservas como están, con el propósito de dar estabilidad a la moneda, a las importaciones y exportaciones, y contribuir a una inflación moderada. Tal vez otros piensen en ocupar ese dinero para hacer grandes cantidades de obra pública, como una manera rápida para generar empleo, aunque sea un empleo temporal y generalmente mal pagado. Tal vez otros más piensen en repartirlo directamente a los pobres. Efectivamente, si se repartiéramos ese dinero a cada mexicano, nos tocaría algo más de $16,000 pesos. No lo suficiente como para dejar de ser pobres, pero…

Claramente podemos pensar en términos muy diferentes. Usted ¿qué nos propone? ¿Cuales son los argumentos para fundamentar su propuesta? ¿Qué beneficios y que costos podría tener la manera que usted propone de usar unas reservas que no son del gobierno, sino de la ciudadanía, de la Nación. ¿Cómo piensa aplicar ese dinero que procede del esfuerzo de millones de mexicanos, en México y en el extranjero?

 Por supuesto que hay otras propuestas. Por ejemplo, pagar una parte sustancial de la deuda pública externa. Generar empresas paraestatales, esperando que en esa nueva racha de inversiones tengamos más sabiduría que la que tuvimos en épocas anteriores. Sanear a Pemex. En fin, por propuestas no paramos. ¿Cual es la suya? ¿Por qué es mejor que la de sus contrincantes?

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